UNA SINOPSIS REVELADORA



VOXPRESS.CL. - El fenómeno, muy típico del chileno, fue similar al de todos los comienzos de año: planificar el modo de pasarlo lo mejor posible.


El aburguesado ciudadano, de la clase que sea, es tan intuitivo y tan poco racional --por su nivel de conocimientos, imaginamos que se comportó, y continúa comportándose como buen animal de costumbres en estos pocos días de 2022, como si en el país no ocurriera algo a lo que hay que prestarle atención.


Es tan escasa la intelectualidad general imperante que el sólo hecho de que al día siguiente de la última elección no se registrara algún amago de totalitarismo comunista para creer, así, de buenas a primera, que este ambiente de calma chicha seguirá igual, y que cualquiera amenaza, ya pasó. En el Parlamento español, bajo ovación, el socialismo celebró la victoria de Boric “y de la Convención Constitucional” como un “triunfo internacional tan valioso como el de Salvador Allende”.


A muchas semanas aún de la transmisión oficial del mando y, por tanto, de la asunción al poder del pacto amplista/comunista, ya están en primer plano, y muy activos, los primeros enfrentamientos entre lo que a partir de marzo será oposición y lo que constituirá el nuevo Gobierno, uno de izquierda, y de la más extrema.


La primera y no menor confrontación es el proyecto de Pensión Garantizada, esto es, un aumento automático en todas las jubilaciones de personas mayores de 65 años, con un reajuste mínimo de $ 185.000 mensuales, beneficio que recibirán hasta pagos y rentas vitalicias de un millón. La Comisión de Hacienda de la Cámara lo aprobó rápidamente y en forma unánime, todo un acontecimiento. Días después, pasó sin problemas la votación en sala. Sin embargo, en medio del júbilo de los 2,2 millones de pensionados favorecidos con el aumento, surgió la automática oposición del Presidente electo, Gabriel Boric, y del PC por considerarlo “una trampa de Piñera”. El anti popular justificativo del próximo oficialismo fue que “carece de financiamiento fiscal en el tiempo”. O sea, para quienes en su campaña electoral privilegiaron las mejoras al adulto mayor, en su primerísima opción de demostrarlo, se opuso.


En su afán de que no apareciese como una idea del actual Gobierno, el PC llegó al extremo de proponer a La Moneda fusionar el texto con el del programa de Apruebo/Dignidad sobre el mismo tema.


Todo proyecto de ley debe tener sustentación y éste lo tiene, de modo tal que de no haber sido así no hubiese pasado como un tubo por la Comisión respectiva y también por el plenario de la Cámara. Aparte de ello, muchas de las normas que se aprueban, y que se aprobarán, son respaldadas por acciones a futuro.


Lo cierto es que resulta más que curioso y llamativo el que los campeones del populismo se hayan opuesto a una medida tan bien recibida como ésta, la de aumentar las pensiones de miseria existentes en el país. La del futuro oficialismo fue una negativa con nombres y apellidos, pues refleja que les ganaron el quien vive en una materia que era para sacarle brillo. Frescos, y muy presentes, están los casos en que la mayoría izquierdista parlamentaria aprobó proyectos sin financiamiento fiscal, sólo con la finalidad de trabar la gestión del Gobierno que expira.


Al igual que la denuncia de Boric en cuanto a que dicha idea carece de sustento, un anuncio de Izkia Siches –quien confirmó que será ministra de Salud--, dejó a medio Chile helado: “negociaremos con la CAM en La Araucanía”, y ello pese a que esta organización narcoterrorista oficializó que continuará su acción armada “sea quien fuere el que gobierne”. La declaración de la influyente doctora y ex dirigente de las JJ.CC., coincide con la afirmación del presidente electo en cuanto a que “la presencia de tanques (?) en la zona genera más violencia”, explicando que el Estado de Excepción para cautelar la seguridad en dicho territorio no está considerado por él. Es oportuno recordar que para el 18/O, los comuneros guerrilleros cesaron sus acciones en el sur para trasladarse “a ayudar” en el Gran Santiago.


No se conoce sociedad, al menos moderna, que haya podido convivir e interactuar con el terrorismo, un terrorismo que, como ha quedado en evidencia, ha intensificado, y con éxito, sus operaciones aniquiladoras incluso en Estado de Excepción, o sea, bajo el control territorial de las Fuerzas Armadas…


Éste es un muy buen ejemplo para graficar el tremendo error de quienes han descubierto, después de las elecciones, a un Boric “cara de niño, blanquito de piel, tierno y dialogante”, fruto de una reconversión tan vertiginosa como hipócrita de su parte. Llega a ser infantil la conducta de quienes no logran diferenciar la conducta de un candidato necesitado de votos y urgido por aminorar el temor, con otro apaciguador y amigable. Antes y hoy, se trata del mismo experimentado miembro extremista al que le será impedido cualquier viraje. Él es la parte superior de una pirámide, cuya base es el socialismo duro que está construyendo, hace meses, un nuevo modelo institucional a través de la Convención. Por algo, él, personalmente, se comprometió a salvaguardarla a todo evento.


Aunque anecdótico, además de sus celebradas imitaciones del Pato Donald, grabó un video donde revela su intención de orinar al interior de un casco militar, donde llama a los empresarios forestales a “poner sus barbas en remojo”, donde pide no pocas veces la salida de la estatua del general Manuel Baquedano de la plaza que casi por un siglo llevó su nombre, donde insiste en la libertad a los “presos políticos”, donde proclama el término del modelo neoliberal y, la más preocupante de toda, donde llama a defender “a cualquier precio” la Convención Constitucional, en el convencimiento de que como desde La Moneda no podrá refundar a Chile, el camino es hacerlo por la vía de la asamblea que lleva meses trabajando para ello.


La diputada comunista Karol Cariola, la más activa vocera comunista del pacto presidencial electo, manifestó que “la base del programa se mantiene intacta para su aplicación”, y allí se considera el cambio de institucionalidad del país. Esto es, un modelo totalitario socialista.


Esta sensación de que “Boric no es tan brígido” corresponde a las nuevas generaciones que sienten, y asumen, que la sociedad chilena partió con ellas, desconociendo, por ignorancia e individualismo, que se criaron, se educaron, se vistieron, alimentaron y disfrutaron a concho gracias al actual modelo neoliberal, el que, precisamente, no figura en los planes de los nuevos gobernantes ni en los de la Convención.


El peligro que representa Boric no ha pasado ni se le puede asumir como menor a lo que era antes de la elección de diciembre. Permanece vigente e intacto, sólo con la diferencia de que se halla en la oscuridad, agazapado, esperando bajo la sombra dar el zarpazo.