UN ALMA BASTA EN RN


VOXPRESS.CL.- Desde la presidencia de Cristián Monckeberg y pasando por la de Mario Desbordes, en Renovación Nacional (RN) se acuñó una expresión, algo caritativa, para expresar que al interior del partido hay dos sensibilidades claramente marcadas. Se decía, y se dice, casi con cariño, que la colectividad tiene dos almas.

Tan manida frase es una grotesca simulación para identificar a un sector progresista, socialdemócrata, y otro que es fiel a la doctrina fundacional del partido.


El trabajo de hormigas que hicieron Monckeberg, su ahora esposa Paulina Núñez y Mario Desbordes, desde que éste era Secretario General, les dio réditos hasta ahora, en que, decididamente, el bloque identificado con las raíces, salió a decir “basta”, y ello acentuado por el gran fracaso en las primarias internas municipales: sus colores lograron apenas 3 victorias de un total de 18 inscritos.


El ‘alma 2’, esto es, la disidente a la directiva dejada por Desbordes y manejada virtualmente por éste desde su Ministerio de Defensa, se hizo firme al otro lado de la mesa, aunque, siempre, en minoría, estrecha pero minoría al fin. Este sector acaba de perder al diputado Bernardo Berger (Los Ríos), quien renunció al partido a causa del hostigamiento y la persecución por parte de su propia directiva.


El alma 1 se refugia detrás de los pantalones de Desbordes, y desde el período de Monckeberg en adelante ha tratado de darle otra visión al partido, con un progresismo muy mal disimulado. Sus vínculos con el alma 2 se han ido deteriorando, al punto que debió intervenir el Tribunal Supremo para frenar un atropello de la directiva a los estatutos con motivo de la renovación de la mesa.


Cabeza visible del alma 2 es el senador Francisco Chahuán, quien, en su momento, acuso al presidente transitorio, su colega Rafael Prohens, de “vulnerar la democracia” interna de RN. El representante de la Quinta Región le ha solicitado a Desbordes que “no se urja en su mediática ambición presidencialista” y que, en caso de persistir en su afán, “renuncie al Ministerio de Defensa”. Los otros dos rostros visibles de oposición a la mesa son los combativos y jóvenes diputados Diego Schalper y Diego Paulsen.


Fue su propia directiva que él encabezó la que le pidió a Desbordes que “a nombre del partido” aceptase ser su precandidato presidencial, lo que aceleró el quiebre entre los dos sectores. Pese a no tener la mayoría en el Consejo General por sólo 8 votos, el bloque disidente forjó una campaña de presión que busca la salida de la directiva de Prohens o, al menos, un público cambio de rumbo a su gestión, considerada “muy parecida al discurso de la izquierda”.


Proclive a una cercanía con el Partido Republicano, la disidencia debió resignarse al acuerdo de todo Chile Vamos de no elaborar lista conjunta de candidatos constituyentes con José Antonio Kast. Este alejamiento de una real opción unitaria del sector, impulsó al grupo a poner los ojos en Sebastián Sichel, proyectando su mirada hacia la primaria presidencial del próximo año.


Sin embargo, este ‘hijo’ de Ciudadanos y, por tanto, el hombre exacto para Juan José Santa Cruz, por estos días no tiene más respaldo que su buena figuración en las encuestas y una garantizada competitividad para las primarias presidenciales. Su fiel grupo de cercanos -Sylvia Eyzaguirre, Ricardo Escobar, Esteban Jadresic, Patricio Arrau y Andrés Chadwick- lo insta a matricularse en la carrera hacia La Moneda, pero a él lo frena algo muy real e inevitable: la maquinaria de los partidos.


Para la primaria presidencial interna de Chile Vamos, de todos modos la UDI y EVOPOLI ya tienen pensados sus candidatos, en cambio de RN sólo se conoce las pretensiones de Mario Desbordes, pero éste, según propia confesión, espera “conversarlo en marco con el Presidente”…


Las cartas bajo la manga que hay en el partido -y que las hay- no se pronuncian para evitar “quemarse”, como el caso de Desbordes, quien por su precipitación puede perder pan y pedazo. El alma 2, la que más se amplifica hacia el exterior, ha apurado el paso en su pugna por una redirección del partido en vista de los trascendentales desafíos que se avecinan, como las elecciones simultáneas de alcaldes, gobernadores y constituyentes, y por ello le enrostran a la directiva su grueso error de estar más preocupada de asegurar la opción de su presidente virtual por sobre el interés del partido y, en suma, de toda la centroderecha. “De seguir con este tipo de conducción, RN pone en riesgo a todo el conglomerado oficialista” denuncia Chahuán, quien considera que una nueva y urgente mesa de consenso es imprescindible, y urgente, para superar esta división que, hasta el momento, se advierte insalvable.


En RN hay una definición que, por mucho tiempo, está pendiente, y es la que se refiere a una categórica revelación de principios. Parece una obviedad, pero si forma parte de una coalición de centroderecha, el progresismo y ninguna otra alternativa ideológica al origen, pueden ser consideradas válidas como razón de existir.


Basta una interrogante sólo una, para que en RN tomen conciencia del pésimo negocio que hace con la existencia de estas dos almas: ¿por qué perdió la alcaldía de Vitacura?