Por favor, váyase


De entre su gran colección de bochornos como Presidente, el actual Mandatario fue herido en lo más profundamente de se orgullo en el velatorio del sargento asesinado por terroristas en Collipulli.


El padre y un hermano del nuevo mártir policial, le pidieron al Presidente que hiciera abandono del lugar, cosa que él, visiblemente impactado, cumplió junto a su esposa saliendo del lugar por una puerta lateral.


Para algunos, dicha experiencia constituyó una falta de respeto, sin embargo no fue más que una vuelta de mano del sentir del personal de Carabineros, precisamente por el ningún respeto que él ha tenido con la fuerza policial durante su mandato: la ha inhibido, le ha quitado respaldo, la ha desmoralizado y poco menos que la ha entregado en bandeja a su adversario político.


Quien no respeta no puede exigir respeto de otros.