OTRO CONDENADO MÁS



VOXPRESS.CL.- Izkia Siches (34), una ariqueña criada en Maipú, conoció la celebridad en medio de la curva ascendente de la peste, y no por sus aportes técnicos, sino porque se aprovechó de esa instancia para potenciar su plataforma política del Colegio Médico (COLMED) para ser recientemente reelecta en el cargo por un período de tres años. Superó por estrecho margen a su colega Renato Acuña, un pediatra que postuló recuperar el origen ‘profesional’ de la Orden.


La triunfadora candidata postergó en dos oportunidades la elección a causa de la pandemia “por no poder efectuarla presencialmente”, pero igual terminó realizándola vía teletemática ocho meses después.


Siches fue dirigente comunista en la Facultad de Medicina, consejera de la FECH y activa militante de las JJ.CC., desde donde se apartó para arrimarse al Frente Amplio por considerarlo “más revolucionario”. Fanática feminista, es participante habitual en las marchas y manifestaciones públicas de este movimiento.


Con una gran receptividad de parte de los medios de comunicación, se paseó por sets de TV y matinales para hacer campaña en contra de las medidas que el Gobierno anunciaba para combatir el virus. Desde La Moneda, experta en desaciertos, la convocaron a la mesa de Salud para la toma de decisiones, generando duros enfrentamientos con Jaime Mañalich, primero, y con Enrique Paris, después.


Hasta su llegada a la presidencia del COLMED, éste era un colegio estrictamente profesional y eminentemente técnico y estudioso, ceñido a la defensa de sus afiliados. El último presidente realmente gremialista fue el actual ministro de Salud, quien, en principio, postularía en esta elección para enfrentar a la progresista Siches, pero, al ser nominado al cargo, debió posponer su interés. El COLMED sufrió un fuerte remezón con una repentina alza de denuncias en contra de sus afiliados, al punto de tener que llegar a tener ocho abogados estables para defenderlos. Por años, dispuso de uno solo.


Siendo doctora de un hospital público y antes de postular a dirigir el COLMED, Siches pidió a través de su twitter que “alguien se pitee a Piñera”. Extrañó que a una Orden tan tradicional y de corte académico, como es la de los médicos, llegase a dirigirla una dirigente política, con más metas ideológicas que gremiales. Su presencia a cargo del COLMED originó un masivo éxodo de afiliados: en el país existen más de 50 mil médicos en ejercicio y sus asociados son sólo 27 mil.


El paso de un Colegio gremial a uno politizado es la consecuencia lógica de la antigua y permanente penetración socialista en escuelas, liceos, colegios y universidades. El COLMED no es el primero ni será el último en ser capturado por la izquierda, ya que la nómina de Órdenes a la orden de ella es larga, partiendo por el más sensible de todos, el de Profesores, siguiendo por el de Matronas, el de Sociólogos y de Periodistas, por mencionar a los que llevan más tiempo en manos del extremismo.

Uno de los primeros comentarios de Siches, tras ser reelecta, refuerza esta realidad: “es indispensable la fuerza de los Colegios profesionales para darle potencia al proceso de redacción de una nueva constitución. Esperamos incidir en ese debate y, también, en las reformas sanitarias que se están realizando”.


Si se repara en su aseveración, la influencia del COLMED, como la de los otros Colegios profesionales, será por encima, y naturalmente por fuera, de quienes sean democráticamente electos como convencionales constituyentes. Es ésa una buena descripción para entender a Guillermo Teiller, presidente del PC, quien aseguró que “hay que amarrar esta elección”.


La “incidencia” en la futura Constitución, a la que hace referencia, es, entre otras cosas, una ratificación de lo afirmado por Siches cuando asumió la presidencia del COLMED: se declaró enemiga del actual sistema farmaceutico y afirmó que, si estuviera en sus manos, “eliminaría toda presencia de privados en la salud”.


Como ha sido su hábito en el año que termina, Siches no desaprovechó su relección –con un 51.7% de los votos teletemáticos- para recordarle al Gobierno que no lo dejará en paz: “el desafío es seguir presionando para que las decisiones que se tomen al nivel de la autoridad estén en relación con la mejor evidencia y sólo con las recomendaciones de expertos”.

Reconoce que no representa a todos los médicos del país, y ni siquiera a todos los que se hallan afiliados, y ello lo dejó en claro, al afirmar que "quienes ganamos somos los médicos y médicas que queremos construir un Colegio transversal e inclusivo, y que buscan una profesión ética con nuestros pacientes”.


Los votantes de la lista estrechamente vencida, liderada por Renato Acuña, quedaron decepcionados por el desenlace, puesto que muchos de ellos se reincorporaron a última hora al COLMED, precisamente para sufragar en contra de Siches. Decenas de ellos anunciaron su desafiliación, por considerar “ofensivas” sus expresiones, e incluso “injuriosas”, por juzgar mal intencionadamente sus vínculos con los pacientes.


La reelecta presidenta, en su programa de campaña, anunció “una profunda transformación” del Colegio, sin explica en qué consistirá: “además de un enigma, es un peligro en cuanto adónde irá a parar la Orden”, le impugnan sus adversarios.