MUJERES EN PELIGRO


VOXPRESS.CL.- Es probable que hasta no se conozcan personalmente, una es abogada y la otra es ingeniera comercial, a una se le conoce afiliación política y a la otra, no. Casi simultáneamente aparecieron en la cresta de la ola, siendo de áreas ajenas, y ello a raíz del encrespado tercer retiro de fondos desde las AFP´s y, en ambos casos, quedando las dos en una posición tan incómoda como conflictivas.

María Luisa Brahm es presidenta del Tribunal Constitucional (TC) y Alejandra Cox, también es presidenta, pero de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones, a la que ella denomina “industria”.


Brahm ha estado en el servicio público desde el régimen militar, en cambio Cox se dedicaba a la academia hasta que, después del segundo retiro de fondos, fue designada para reemplazar a Fernando Larraín. Su debut en el cargo terminó reventándole en el rostro, a raíz de una poco feliz entrevista, en la cual dejó en evidencia su absoluta falta de manejo político. Ella es licenciada de la Universidad de Chicago y profesora emérita del departamento de Economía de la universidad estatal de California, en Long Beach, Los Ángeles.


Por su parte, la hasta hoy presidenta del TC es abogada, trabajó con Miguel Kast en ODEPLAN durante el régimen militar, para luego ser directora del Instituto Libertad de RN, integrante del Consejo de Alta Dirección Pública y del Consejo Nacional de Televisión, antes de ser jefa de asesores de La Moneda (segundo piso) en la primera administración del actual Presidente. Por propuesta de éste fue designada en el TC, donde ocupa el cargo de presidenta.


El voto de ella –que en su condición vale por dos- fue clave para decretar “inconstitucional” el proyecto del Legislativo para el segundo retiro. Así, ella dirimió el empate 5/5 de los ministros del TC. En esta tercera oportunidad volvió a sufragar en contra, pero en dicha postura, esta vez, sólo la acompañaron dos miembros del tribunal. La oposición, en su condición de ex asesora del Presidente, le pidió que se abstuviera, pero no lo hizo, acentuando las críticas en su contra, dado que es investigada, dentro del TC por acoso laboral.


El 14 de mayo fue notificada de la resolución de un sumario en su contra llevado por el ministro Rodrigo Pica: éste la notificó que había decidido levantar cargos por “graves faltas de respeto y malos tratos a funcionarios del organismo”, dando crédito, así, a cinco denuncias presentadas en su contra.

Durante el sumario surgieron antecedentes que involucran a Claudia Vélez, su jefa de gabinete, quien también podría ser sancionada.


Brahm y sus abogados disponen de un plazo para contestar a cada uno de los cargos alzados por el ministro Pica, tras lo cual la primera sala del organismo, que es presidida por Iván Aróstica, tendrá que decidir entre absolución o castigo. De ser este último, constituiría un hecho inédito en el TC.


La presidenta de la Asociación de las AFP, Alejandra Cox Edwards, también se halla cuestionada, pero no por su carácter, sino por unas declaraciones que cayeron como bomba entre los trabajadores, futuros pensionados e incluso en los directivos de algunas administradoras, que las consideraron “fuera de lugar”.


En un momento extremadamente delicado para las AFP’s y cuando resultaba indispensable la discreción, y hasta el silencio, ella salió pronosticando que “ni sueñen que en el futuro van a jubilar antes de los 75 años” y que “hoy la gente trabaja mucho más allá de los 65, y ahí tienen el caso del poeta Nicanor Parra, quien lo hizo hasta los 103”...


Si bien varios países europeos ya elevaron la edad promedio de jubilación hasta los 68 y otros equiparon los mínimos de varones y mujeres para pensionarse, ése es un tema que está radicado en la anunciada, pero jamás plasmada, Reforma Previsional. Incluso, la OCDE, organización de economías emergentes a la cual pertenece Chile, también ha readecuado los promedios de vida laboral en vista de las nuevas proyecciones de longevidad.


Los errores, y gruesos, de Cox fueron el momento y el modo. “Parece estar desconectada de la actual realidad social” le reprochó el presidente de AFP Uno, en tanto el ministro de Economía preguntó acaso sus palabras fueron una broma.

Brahm y Cox, inesperadamente unidas por la falta de dinero en los bolsillos de la población, se hallan en ‘situación de riesgo’, una por su conocido e incontrolable mal carácter, y la otra, por su total falta de oficio para hablar desde un importante cargo y en un momento extremadamente delicado. Sea por lo que sea, ambas están en peligro.