LA PERENNE PEQUEÑEZ


VOXPRESS.CL.- Si una falla casi cancerosa tiene la centroderecha es su perenne e infinita incapacidad de pensar, y actuar, como un solo bloque. Desde el siglo pasado, enfrentada a momentos y procesos cruciales para el país, se auto inflige heridas conducentes a divisiones, pequeñas, medianas y grandes, algunas irreversibles.

Hay quienes parecen regocijarse por las actuales divisiones y subdivisiones de la izquierda de cara a todas las elecciones programadas para este año. Pero a la hora señalada, siempre termina aviniéndose por el interés común que la marca: su anti-derechismo.


En cambio, la centroderecha jamás ha encarado sus grandes desafíos anteponiendo un sentimiento afín de anti-izquierdismo. Apelando a cualquier argumento, a veces una pequeñez, terminan remando cada uno para su lado, entregándole en bandeja los trofeos en disputa a su adversario político natural.


Ante los clamores generalizados de que (toda) la centroderecha fuese en una sola lista para la elección de convencionales constituyentes, Chile Vamos, aunque con fórceps, logró llegar a un acuerdo con el Partido Republicano, todo un anhelo de la población genuinamente democrática.


El pacto electoral pareció ser el primer paso para un camino mayor del sector, como la próxima elección presidencial. Sin embargo, a las pocas horas de la presentación de la nómina de candidatos a convencionales, lo conversado y acordado está en duda, ello a raíz de la inscripción de una sola persona, sí, así de increíble: dirigentes de RN y EVOPOLI reaccionaron iracundos por la presencia en la lista de la filósofa Teresa Marinovic, de larga trayectoria como analista política en YouTube.


La situación originada por esta combativa enemiga de la izquierda, llegó al extremo de que otra candidata, una economista, renunciara y que algunos dirigentes anunciaran, desde ya, que “el acuerdo hasta aquí no más llegó”, descartando la unidad del sector para la presidencial.


Los enojados -indignados, mejor dicho- por la presencia de Marinovic aducen que “su pensamiento no calza con el nuestro”, como si el futuro democrático de Chile dependiese de las sensibilidades de cada cual. Lo real de esta situación es que el lote de RN que la impugna es el mismo que, al interior de la colectividad, tomó la bandera del Apruebo y ella fue una enérgica, y optimista, defensora del Rechazo.


El remezón por culpa de esta pequeñez ha remecido potentemente a RN, al punto que algunos dirigentes pidieron la cabeza de su presidente interino, el senador Rafael Prohens, y motivó la renuncia de su Secretario General, Felipe Cisternas, “acusado” de ser quien admitió, entre gallos y medianoche, la inscripción de la filósofa propuesta por el Partido Republicano.


Es cuestión de echar un vistazo a los iracundos para comprobar que son los mismos que, por sus actuaciones, han demostrado, una y otra vez, que no practican ni viven los sentimientos de la derecha y que, más bien, parecen infiltrados en virtud de sus conocidos discursos progresistas, y no precisamente alusivos al progreso del país.


El porta estandarte de esta sublevación interna es ‘el conocido de siempre’, Mario Desbordes, y de sus operadores, como la influyente Paulina Núñez y de su marido Cristián Monckeberg, bien secundados por Felipe Guevara y Sebastián Torrealba. El de ellos es un mini movimiento destinado a instalar al ex ministro de Defensa como precandidato presidencial por el partido.

El grupo está indignado con Prohens, quien hasta este episodio era considerado de su confianza y que propuso, a nombre de todo el partido, proclamar a Desbordes.


Resulta desconcertante e incomprensible que al interior de un partido anti-izquierda existan estos poderes fácticos que, para peor, utilizan el lenguaje del adversario, y llega a ser inaudito su intolerancia frente a la inscripción de una profesional valiente, con competencias y conocimientos, que ha luchado sin pausas por la mantención de la democracia. Ello es, precisamente, lo que requería la lista del sector, y no maestros chasquilla, ‘rostros’ de la TV o ‘apitutados’ sin dominio acerca de lo que significa una Constitución.


Lo ocurrido es una pequeñez digna de no ser creída, y refleja el privilegio personal por sobre el del país por parte de estos políticos de pacotilla. Es inquietante, y tremendamente peligroso, lo ocurrido, porque se volvió a abrir la puerta para que ocurra lo que históricamente ha ocurrido: la división interna, y ello frente a trascendentales encrucijadas que se vienen sobre el futuro de Chile.