LA PATRAÑA DEL VOTO INFORMADO


VOXPRESS.CL.- El primer embustero del país, o sea, el Presidente de la República, le contó al país que “las redes sociales mienten”, ello en alusión a que corren como gacelas por el ciber espacio los chats y mensajes en que se detallan y enumeran las atrocidades y violaciones a los derechos individuales que aparecen en el proyecto de nueva Constitución, elaborado por los ineptos y odiosos convencionales.


Tanto el Presidente Gabriel Boric como sus ministros y, en particular, sus parlamentarios, califican de “mentiras” lo que a ellos no les gusta que se diga y divulgue. El hecho de que la población repruebe fuertemente su gestión, es, así de simple, la mejor prueba de que la gente no le cree ni confía en él.


Resulta imposible que tal apoyo ocurra en la medida en que el Mandatario continúe borrando con su mano izquierda lo que escribió con su derecha. Un ejemplo muy actual de ello es que, siendo diputado opositor y más tarde candidato presidencial, renegó cuantas veces pudo del Estado de Excepción en La Araucanía “porque la violencia no se frena con más violencia”. Ése es el régimen de emergencia que rige hoy en dicha zona, fruto del cual sus propios diputados del Frente Amplio y el PC -su alianza de Gobierno- se han negado a votarlo favorablemente, anunciando, incluso, que “es la última vez que lo aceptaremos”.


Ése es el resultado de sus mentiras y falsas promesas.

Levantando el tono de voz, en un discurso aseguró que “respetaré la neutralidad del Gobierno hasta que duela, porque así lo demanda la ley”, refiriéndose, sin pudor alguno, a que el Ejecutivo no está interviniendo en favor del Apruebo, expresiones emitidas apenas horas después de que el Contralor de la República lo recriminó por una reunión en La Moneda que tuvo con la directiva del PS “para coordinar la campaña del Apruebo”, según reveló en un video subido por uno de los asistentes.


Entre “las mentiras” denunciada por el Presidente, figura que el Estado expropiará viviendas para “arrendárselas”, y no venderlas ni traspasarlas a los sin casa, lo que días después, la mismísima ex presidenta de la Convención, Elisa Loncón, se encargó de detallar: “tras el triunfo del Apruebo empezará a regir la política de expropiaciones”. Lo dijo, ni más ni menos, en un foro público organizado por la Facultad de Humanidades de la Universidad de Chile. La líder comunista del mapuchismo terrorista aprovechó la oportunidad de contarle al país que los impuestos “a los más ricos” establecidos en la Reforma Tributaria no se destinarán a “los cambios profundos” prometidos en la campaña de Gabriel Boric, sino “el Estado repartirá a su criterio esa recaudación entre los más pobres”.


Nunca dejará de ser oportuno recordar que, a última hora y sólo en vista de la caída del Apruebo, la Comisión de Preámbulo de la Convención tachó dos párrafos que aseguraban que “esta Constitución tiene su origen en el estallido social” y que “es obra del coraje de nuestras juventudes”. Ello es correlativo al relato del propio Boric, quien antes, durante y después de su primera Cuenta Pública puso énfasis en que “no olvidemos que en el país hubo una gigantesca protesta por la indiferencia institucional hacia las necesidades de la gente”.


El mismo que como dirigente estudiantil y como diputado no tuvo piedad para enjuiciar a la Concertación y, de modo particular, a Ricardo Lagos, ahora recurre al PS como salvavidas a su gestión y convoca a todos los ex concertacionistas a formar un gran bloque de poder.


Este pequeño gran profesional de las volteretas, anunció el primer día de su mandato que la principal prioridad de su gestión era “el éxito de la Convención” -posponiendo la seguridad ciudadana-, lo que carece absolutamente de simetría con su actual y falsa postura de imparcialidad frente al plebiscito de salida. Ni él ni la cómplice Contraloría han hecho alusión alguna a los 2 mil millones de pesos girados a la Convención “para publicidad” ni tampoco al confuso origen del financiamiento de los 900 mil ejemplares del proyecto de nueva Constitución que la vocera Camila Vallejo anunció que serán distribuidos en la población “para conversatorios, talleres y juntas vecinales” en encuentros organizados por La Moneda. El justificativo es que “la gente debe votar informada y, para ello, tiene que leer el texto propuesto por la Convención”.


El “votar informado” no es más que una patraña para inducir a los incautos a que ignoren cuanto se difunda en las redes sociales sobre el mamarracho propuesto. Además, tal excusa no es más que un aleccionamiento a los propios adherentes: “no nos importa lo que haya dicho (Ricardo) Lagos, porque nuestras generaciones nada tienen que ver con él ni con tiempos pasados; serán las nuevas generaciones las que votarán por el Apruebo” aseveró un diputado comunista.


Más claro, echarle agua: en el proyecto constitucional no importan ni se considera a quienes no son jóvenes.

Más les vale al Gobierno, a la izquierda y al numeroso periodismo comprometido que la gente no lea el proyecto “para informarse”, porque en él se encontrará con muchas mentiras verdaderas, escritas a propósito confusamente. Un ejemplo es que será el Estado “el que podrá decidir” la participación de privados en el sistema único de salud público, dejando fuera a 3,6 millones de afiliados a las Isapres. Respecto a quienes demandan viviendas propias se enterarán de que no las tendrán sino que el Estado sólo se las alquilará.


Los centenares de Juntas de Vecinos no se alegrarán al imponerse de que sólo habrá una sola en cada comuna.

El estilo de estos revolucionarios de pacotilla, pero probadamente dañinos y destructivos, es arrollar con todo lo que huela a institucionalidad, y lo primero que ya tienen planificado -tal como lo divulgó Loncón- es ir mucho más lejos de lo que ya arbitrariamente escribieron los convencionales.


Desde la campaña presidencial y hasta lo que va transcurrido de este Gobierno amplista/comunista, lo que más ha abundado son las vueltas de carnero, las hipocresías, las falsedades y el engaño, siendo el del ‘voto informado’ el más peligroso de todos, porque en dicha patraña va inserto el futuro de Chile.