LA DEFENSORA GOLPISTA


VOXPRESS.CL.- Como muy pocos o, lisa y llanamente, nadie se preocupa de explicarle a la ciudadanía por qué estamos donde estamos, una sencilla comparación le puede aclarar, si no todo, gran parte de sus pesares.


El Banco Central informó que la economía retrocedió 1.2 durante el pasado octubre, ello consecuencia de que la peste no cesa de ser negativamente determinante en la vida nacional, cifra muy menor a la del mismo mes del 2019 en que ni se soñaba con una pandemia: -3.2 fue el índice negativo en dicha oportunidad.



Es explicable, pero nadie lo explica: en octubre de 2019 se produjo la subversión extremista destinada a derrocar al Presidente de la República, planeada y financiada por el socialismo internacional reunido en Venezuela. Esa sola cifra refleja el impacto que, ya a esas alturas, significó para el país el levantamiento popular, con su infinidad de daños, destrozos, saqueos, incendios y trastorno total de la normalidad ciudadana- El vandalismo político -hay que recordarlo- fue el primer gran causante de la muerte del turismo y de la agonía del comercio.


No es, entonces, una fecha para recordarla como hito de una “hazaña” de jóvenes violentistas que aspiran a “cambiarlo todo” por la fuerza. Una abogada titulada en una universidad de Temuco, con 20 años en la administración pública, tuvo la brillantez de financiar un video, regocijándose con esa fecha trágica, estimulando a que esos mismos ‘idealistas’ repitan su humorada de saltarse los torniquetes del Metro.


El punto de inflexión es que la autora de tan estúpida idea no es una ciudadana cualquiera: es la directora y representante legal de la Defensoría de la Niñez, cargo que ocupa desde junio de 2018, y muy bien remunerado gracias a los impuestos de todos los chilenos. Patricia Muñoz García es la misma enchulada mujer que, recientemente, se querelló contra los carabineros que repelieron un ataque de delincuentes juveniles internados en un centro del SENAME en Talcahuano. Apasionada izquierdista y elegida por la mayoría opositora del Senado, suele actuar impulsada por su odiosidad ideológica.


Su demanda a Carabineros fue respondida con hechos muy elocuentes que le desnudan su apasionamiento político: la Corte de Apelaciones de Concepción sacó de prisión al sargento para reducir su cautelar a arresto domiciliario y el recién ascendido Director General de la policía, convenció al Ministerio del Interior de querellarse por maltrato a la autoridad en contra del muchachón delincuente que golpeó y agredí al sargento.


El video ‘oficial’ de la Defensoría de la Niñez originó una molestia en cadena, casi espontánea, por constituir una apología a la violencia y, particularmente, por estimular el delito de evasión.


Como parte de la campaña “Derechos 2020” –curioso, a menos de un mes de que termine el año-, la entidad que dirige Patricia Muñoz, divulgó un video de 3,50 minutos con una canción en la que hay referencia a “saltarse los torniquetes”. Consecuencia de tan desafortunada producción audiovisual, la Defensoría de la Niñez fue motivo de una querella por parte de un abogado, de 150 denuncias oficializadas ante la Contraloría General de la República y de una solicitud masiva de parlamentarios RN y UDI al titular de la Corte Suprema para que proceda a destituir del cargo a Muñoz. La iniciativa fue patrocinada por los diputados Tomás Fuentes, Miguel Mellado, Camila Flores y Álvaro Carter, además del Partido Republicano y de numerosos independientes.


La Defensora respondió con un ridículo atisbo de respaldo a su creatividad, al publicar en redes sociales que la canción “El llamado de la naturaleza” es un homenaje por cumplirse 30 años de la ratificación por parte de Chile a la Convención de Derechos del Niño.


Cabe recordar que la defensa legal que Muñoz está financiando contra tres carabineros de Talcahuano no es en favor de niños -su exclusivo ámbito-, sino de adolescentes, uno de los cuales está a meses de ser adulto.


La producción audiovisual se viralizó y parte de su letra indignó a sectores del oficialismo e incluso indujo a parlamentarios a solicitar la remoción de Muñoz, pues definieron la canción como un acto de "proselitismo político". Pese a que la directora quiso bajarle el perfil a las reacciones en su contra, aduciendo que “se trata de una metáfora”, deberá enfrentar una investigación de la Contraloría General de la República, ante la cual, masivamente, se presentaron 150 denuncias particulares en su contra.


El contralor Jorge Bermúdez ofició a la Defensoría para que le hiciera llegar un detallado informe sobre "el proceso de compra, montos y si, finalmente, se cumple con los principios de la administración en dicha campaña".


Era hora de que alguien –en este caso, muchos- le pusiera el cascabel al gato. Desde que asumió su cargo, sin serlo, Patricia Muñoz se ha sentido una reina y ha alzado su voz para protestado por las situaciones más nimias, como la estrechez de su oficina. Lo más grave de su pobrísima actuación hasta la fecha es que se vanagloria de atacar a sus adversarios políticos, como si se tratase de una funcionaria partidista. Más allá de que su cargo es político, desde el momento en que fue designada por un Senado, opositor, ello no le da chipe libre para exteriorizar su odio, y hacer notar su pasión ideológica cuando se le ocurra.


Este inesperado episodio del cual fue autora, al menos sirve para que la gente conozca en las manos en que se halla la defensa de los inocentes –realmente inocentes- niños desvalidos del país.