HUELE A PELIGRO


VOXPRESS.CL.- En medio de las escaramuzas entre la izquierda extremista y la ‘conservadora’ en pos de una unidad que no llegó, el PC vio la oportunidad para proclamar a un precandidato presidencial y, para ello, designó a Daniel Jadue, popular alcalde de Recoleta durante dos períodos consecutivos.

Los ex concertacionistas reaccionaron, diciéndole en su cara que “en Chile nunca se elegirá para La Moneda a un comunista”, recordándole, de paso, que ni siquiera su icónica activista, luchadora y ex cabeza de la colectividad, la extinta Gladys Marín, estuvo, siquiera, cerca de conseguirlo. En 1999, la ex diputada postuló a la elección presidencial de ese año, logrando un pobrísimo 3,19% de los votos.


Desde esa oportunidad, el PC ha dado su respaldo a militantes de otros partidos. Lo hizo el 2005, cuando apoyó al humanista Tomás Hirsch; el 2009, lo hizo con el ex socialista Jorge Arrate, quien militó instrumentalmente en el PC para poder postular; el 2013, apoyó a Michelle Bachelet y el 2017 puso a dedo como candidato a Alejandro Guillier.


Esta vez, sin embargo, su comisión política llegó a la convicción de que están las condiciones para que un representante de sus filas pueda participar en una primaria. La influyente miembro del Comité Político, Carmen Hertz, fue quien planteó que era “la oportunidad” de proclamar a Jadue, dada su popularidad como alcalde durante dos períodos en Recoleta. No era gusto de la dirigencia ni menos del presidente Guillermo Teillier en particular, por su independencia para tomar decisiones y por su pública cercanía con Joaquín Lavín. La favorita ante una eventual precandidatura era la ex ministra de la Mujer, Claudia Pascual, y en segundo lugar tenía a la locuaz titular de la CUT, Bárbara Figueroa.


Desde que fue elegido en 2012 como alcalde de Recoleta, un triunfo inesperado para la élite comunista, Jadue desarrolló un estilo propio que incomodó a la dirigencia. Militante tardío -fichó en 1993 en-, formó su propio equipo sin la venia de la dirigencia y, a contrapelo de ésta, designó como su jefa de gabinete a Soledad Concha, encargada de las finanzas del partido y que fue desvinculada de su cargo por una cuestionada gestión.


·No resultó menor la proclamación de Jadue como el candidato del PC, superando los bonos de Claudia Pascual, antropóloga con 13 años de militancia, la segunda ministra mejor evaluada en el último gabinete de Bachelet y profesora de la Escuela de Formación Doctrinaria para militantes ‘Teresa Flores’. Sin embargo, y estando en la cúspide de las encuestas, el alcalde que postula por tercera vez a la alcaldía de Recoleta, se enfrenta a la posibilidad de perder todo el terreno ganado, luego de que su Corporación Municipal fuese allanada por la Brigada Anticorrupción de la PDI en el marco de una investigación por soborno en la cual él está involucrado.


Hay voces no sólo del oficialismo, sino, también, de la oposición, que apuntan a “la conveniencia” que renuncie a su precandidatura presidencial, a lo que, hasta el momento, se niega por considerarse “inocente”. Jadue públicamente desafío a la Fiscalía a indagar en sus cuentas bancarias, en señal de sus manos limpias, pero el caso judicial no es a título personal, sino lo involucra en su condición de alcalde, por recibir un aporte de $50 millones para un festival musical de la comuna a cambio de conceder a una empresa un contrato por 10 años de instalación y mantenimiento de las luminarias callejeras de la comuna.


Comparándose los contratos de compra de luminarias de una y de otra, en Providencia se adquirieron 10.536 unidades por $ 1.429.660.142 ($135.693 cada una), en cambio, en Recoleta, por 13.156 se pagaron $10.259.454.005, es decir, $779.831 por una sola. En ésta, la empresa se adjudicó, además, la mantención por diez años, por lo que el costo será más alto.


El gerente general de dicha compañía se halla en prisión preventiva, producto de una resolución de la fiscal a cargo, Paulina Valdebenito. Ella incluye en sus indagaciones a otras 14 municipalidades que, también, avinieron firmar contratos “sospechosos” con la misma empresa.


· Si, efectivamente, es ajeno al soborno respecto del cual está siendo investigado, Jadue no tendría para qué haber contratado los servicios de Sabas Chahuán, ex Fiscal Nacional, para que, en este caso, defienda a la Municipalidad de Recoleta. De acuerdo a la presunción de inocencia vigente en la judicatura, mientras la fiscal Valdebenito no logre comprobar su participación directa en el soborno -respecto al cual la PDI tiene grabaciones- y no lo declare imputado en el caso, legalmente Jadue podrá seguir siendo candidato, sin que el SERVEL intervenga, prohibiéndoselo.


·No es fácil hacerse a la idea de que un comunista dice la verdad. El propio Jadue aseguró que el PC “jamás ha estado detrás de acciones armadas” –excepto “en la dictadura”, es claro-, siendo que su brazo guerrillero, el FPMR, debió ser combatido en plena democracia por el Gobierno de Patricio Aylwin y que sus comuneros afines siguen asesinando impunemente en La Araucanía. Pueden confirmarlo su belicismo los checos sometidos a tanquetazos para la ‘Primavera de Praga’, los alemanes baleados en el muro de Berlín y los cubanos “liberados del imperialismo” por Fidel Castro a punta de fusilamientos.


Independiente de estas verdades que no lo son para Daniel Jadue, el solo hecho de estar involucrado en las investigaciones del juicio, le resultan muy negativos en tres frentes: en las encuestas, en su candidatura por la alcaldía de Recoleta y en su postulación a las primarias presidenciales. Una imagen impoluta es muy, pero muy diferente, a otra manchada.

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