EL DIABLO VENDE CRUCES


VOXPRESS.CL.- Cuando los reveses golpean el alma, bajan las pulsaciones y alimentan las frustraciones, ocurren episodios salpicados de hipocresía y contradicciones, como las que empezó a protagonizar el candidato amplista/comunista al día siguiente de ser derrotado por José Antonio Kast en la primera vuelta electoral.


A partir de esa fecha, se puso a vender cruces con la vieja artimaña histórica de la izquierda de engatusar a la gente, haciéndola creer que sus dictaduras son una fantasía, sus ajusticiamientos son cuentos infantiles y que la hambruna y miseria de sus pueblos sometidos son, apenas, mentiras interesadas.


Profesionales del engaño, hay que recordar que el PC engrosó su padrón, incorporando a cándidos peatones que firmaron en las calles apoyos a las ballenas y al mar limpio. Muchos no pudieron votar en la primaria de Chile Vamos el 2017 por aparecer en el SERVEL como militantes comunistas.


JAK, insospechadamente, ganó la primera vuelta con el 28% de los votos, siendo parte de un partido que era pequeño y hasta algo distante, y esa victoria se dio precisamente porque el chileno nada quiere saber con una ideología criminal y abusiva, atributos que Gabriel Boric quiere maquillar, vistiéndose de seda.


La primera actividad del candidato fue visitar una comuna de alcaldesa DC que corrió la noche del 21 a felicitarlo por su “triunfo”. Allí se reunió con víctimas de las balas y los fuegos artificial en sus barrios, asegurándoles que “combatiré la violencia, provenga de donde provenga”, consciente de que esos delincuentes son tan “primera línea” como él y, además, narcofinancistas de candidaturas de su sector. 48 horas más tarde votó en contra de extender el Estado de Excepción en comunas sureñas, el mismo día en que un nuevo ataque terrorista dejó a cuatro heridos y varios camiones quemados, entre ellos uno de agua potable: “opté por el rechazo, porque soy un amante de la paz”…


Tan pacífico es este pequeño demonio, ahora vestido de santo, que sin chistar aceptó que le asignaran como jefa de su comando a Izkia Siches, la revolucionaria doctora que en 2014 pidió por twitter que “alguien se pitee a Piñera”.


En el país debe ser desplegada una red de voluntarios predicadores de este engaño. La vociferante Siches, una ariqueña/maipucina, fue puesta en el comando por sus vínculos por igual con el PC y el frenteamplismo. Del primero fue dirigente escolar y universitaria, estando en las JJ.CC., mientras que el segundo la tanteó para proclamarla carta presidencial, luego de que ella misma dijera públicamente que “Boric no da el ancho para ser candidato”.


Imitando malamente a Ricardo Lagos, la noche de su “festejo”, Boric declaró que “hemos escuchado a la gente”, e instaló el eslogan de que “somos la esperanza y no el miedo, como el que ofrece el de enfrente”. Para insistir en lo mismo, se hizo cargo la Siches el día en que renunció a la presidencia del COLMED (25/11): “nosotros ofrecemos paz y democracia”, dirigiéndose, según ella, “a quienes votaron por miedo a favor de Kast”.


Respecto a esta particular visión acerca de los temores, se le consultó al candidato por la influencia de Daniel Jadue en un eventual Gobierno suyo y respondió que “él está en la alcaldía de Recoleta y, como lo hace muy bien, continuará allí”, a lo que, de inmediato, el presidente del PC replicó que “él estará en cualquier puesto que la circunstancia lo amerite”.


La piedra con la que se tropieza la candidatura boricista es la radiografía que se tomó de los votantes en primera vuelta: Boric concentró su apoyo en el sector etario 18/30, en cambio Kast lo tuvo en el segmento de los 30 hacia arriba.


Tal como se preveía, por una cuestión de lógica, para la segunda ronda el amplismo/comunismo, recibirá, sí o sí, el trasvasije espontáneo de los sufragios de Artés (1%), Enríquez (7%) y Provoste, aunque en una proporción menor, por la renuencia de un sector militante de respaldar al Frente y, con mayor razón, al PC.


Dentro de estos obvios respaldos, fue entusiastamente difundido por los medios de comunicación la adhesión de Ricardo Lagos, pero divulgando sólo una parte de su respaldo. El firmante de la actual Constitución, “totalmente democrática” según él, y hoy en vigencia, declaró que “me imagino que la Convención Constituyente habrá tomado debida nota de lo que ocurrió”, en alusión a la mayoría que obtuvo JAK. Tanto el ex Presidente como todo Chile saben lo que discrecional y discriminadamente dicha asamblea está redactando, un texto antojadizo, subjetivo y odiosamente parcial, a años luz de representar el sentir de la gente.


Su presidenta Elisa Loncón, que, a costa de los impuestos pagados por todos los ciudadanos, llevó a pasear por varios días a la Convención al Bío Bío, al conocer un nuevo ataque terrorista, esta vez en Curanilahue, declaró que “estoy contra la violencia, pero hay que entender que nosotros, los mapuches, crecimos siendo violentados”… La misma noche de las elecciones, su vicepresidente Jaime Bassa “puso a disposición de Boric” dicha instancia institucional, como si ésta ya tuviera un propietario.


Consciente su entorno electoral de que a Boric no le queda mucho raspado de la olla, hipócritamente están haciendo un llamado a quienes votaron por JAK a “no tener miedo de nosotros” porque la “amenaza a la democracia está del otro lado”. Remecidos por el impacto de su impensado segundo lugar, aseguran que “la amenaza a la democracia es tremenda con Kast”, tal como lo aseguró un narcosenador que hasta lo calificó de “fascista”, ignorando por completo el origen de este vocablo.


No fue Kast sino Pamela Jiles (ex PC, hoy Humanista) quien, como arma de presión, convocó una y otra vez a la revuelta popular. El vandalismo la premió con una altísima votación para ser reelecta diputada, el mismo que casi a diario refresca el concepto de “democracia” comunista, al atacar a partidarios de Kast y al propio candidato y el mismo que se alista para no aceptar una eventual derrota de Boric.


“Nosotros somos la esperanza y Kast es el miedo” dice la Siches. Como para creerle.


Le será muy difícil al amplismo/comunismo conseguir nuevos y frescos votos con el argumento de que su candidatura ofrece garantía de democracia, siendo que los chilenos saben, y muy bien, de qué tipo de democracia se trata y de las cuales sus sufrientes ciudadanos escapan, mueren de hambre y viven bajo un régimen de esclavitud.


La primera twitera cubana en dictadura, Yoani Sánchez, escribió hace poco que “el mundo debería dejar de llamar socialismo a lo que existe en la isla: es sólo una dictadura brutal y sanguinaria”. Los admiradores chilenos de la tiranía castrista, la siguen vendiendo como si fuera el paraíso, y ahora -todo sea por Boric- le incluyen de yapa a Adán y Eva.