DEFINITIVAMENTE POLARIZADO




VOXPRESS.CL.- En la víspera de la primera vuelta, precisamente dos días antes, en este mismo espacio escribimos que la única incertidumbre acerca del desenlace de la elección la constituían José Antonio Kast y Sebastián Sichel: sólo uno de ellos pasaría. Del resto, pronosticamos que el -hasta ese día- suavizado extremista Gabriel Boric, accedería a la segunda ronda, y al resto les asignamos, tal como ocurrió, poca o ninguna chance.


La incertidumbre entre JAK y Sichel se resolvió, pero de una forma tan categórica y contundente que la izquierda, como se dice vulgarmente, quedó “marcando ocupado”: José Antonio remató primero con clara ventaja sobre su rival amplista/comunista y ganó en 14 Regiones, una de ellas, bastión del más poderoso extremismo, como es Bío Bío.



Desazón y pesimismo invadieron a las huestes republicanas, tras el pobre desempeño de JAK en el debate de todos los debates, el organizado por ANATEL, el último previo al acto electoral. Sin embargo, ello no lo afectó en lo más mínimo, confirmando la antigua teoría de que la paupérrima TV ya no salva ni condena a nadie, por su pérdida de resonancia.

Frente a cuatro candidatos de la diversidad de izquierda, JAK y Sichel se instalaron con dos discursos diferentes, el primero combativo contra las lacras del terrorismo, la delincuencia y el narcotráfico, y el segundo, con un sentido centrista, tratando de interpretar lo ininterpretable por estos días, la independencia, y ubicándose en un eje distante de los extremos. El primer discurso arrasó; el segundo, salió cuarto.


No deja de ser sorprendente y asombroso el sentimiento de la ciudadanía, la que pospone ofertas de intereses individuales socioeconómicos para privilegiar una mano dura e implacable que combata y elimine de raíz la violencia, las barricadas, los saqueos, las guerrillas urbanas y rurales, el delito, el tráfico de drogas y el terrorismo que asesina a cara cubierta con participación extranjera.


En su discurso de triunfador, JAK dijo algo muy alusivo a lo que piensa y quiere la gente: “a partir de esta noche, las mujeres de Chile podrán dormir con la esperanza de que muy pronto van a poder salir a la calle con la certeza de que nadie las atacará”.


Su mensaje fue sin eufemismos: “detrás de la delincuencia, el narcotráfico y del terrorismo está la izquierda, porque ése es su estilo de imponer su voluntad y conquistar el poder”.


Y es así. La senadora más votada en la Región Metropolitana fue Fabiola Campillay, una heroína de las “luchas sociales”, insignia del “octubrazo” y desechada como candidata por el Frente Amplio. Ella perdió la visión, luego que una lacrimógena impactara su rostro mientras, inocentemente, cruzaba una barricada para comprar pan…Los “primera línea” no respetaron la destitución de la enjuiciada Karina Oliva y pese a su destierro, igual votaron por ella.


Según JAK, el dilema que tendrá que resolver la ciudadanía en segunda vuelta será “libertad o comunismo”, en tanto el pacto amplista/comunista endureció de inmediato su discurso, dado su inesperado segundo lugar. Sus activistas y los “primera línea” fueron renuentes a apoyar la “blandura” de Boric, quien prometió que “haré respetar el orden público”… A media tarde del domingo 21, un mensaje simultáneo alertó a millares de indiferentes decepcionados, que debieron correr, incluso, fuera de plazo a los locales de votación, para forzar las normas de horarios de funcionamientos de éstos.


El impacto de esta insultante derrota por ser superados por “un ultraderechista”, fue asumido con humildad por el candidato (“no sean arrogantes ni ninguneen a nadie”), pero con una inmediata respuesta del PC, que exigió dominar el comando inflado por la inédita elección de dos senadores.


La promesa de Boric de respaldar “a muerte” a la Convención Constitucional a sabiendas de que se trata de una entidad no dialogante, atropelladora, abusiva y arbitraria, y el ofrecimiento del vicepresidente de ella, Jaime Bassa, de ponerla “a disposición del candidato”, estiran al máximo el elástico ante cualquier amago de un gran acuerdo, como lo sugirió el ex Presidente Ricardo Lagos al momento de votar.


Este indesmentible clima de polarización irreconciliable, lo acentúan los fracasos, muy rotundos, de las alternativas de centrismo predicado por Sebastián Sichel –hacia la derecha- y por Yasna Provoste –hacia la izquierda- , que derechamente no tuvieron el menor eco en la población. Les atraiga o no, los partidos de Chile Vamos, incluso los más templados, tendrán que unirse en torno a JAK y a su discurso de “darle con todo” a quienes fueron perdonados, por su falta de coraje, por el actual Presidente.


El discurso de JAK es mucho más radical que el de la UDI, RN, EVOPOLI y el PRI, los que tendrán que subirse a su carro.

En el otro extremo del elástico están todos quienes rehusaron adherir a una ley antiviolencia, porque, en forma unánime, se comprometieron con la desobediencia civil y resultó muy claro el homenaje de Boric a los “luchadores sociales”, que continúan puntualmente con su vandalismo.


Formal y oficialmente, el centrismo es un parafraseo destinado sólo a despistar a los incautos, porque políticamente ese espacio se lo llevó la extremista coyuntura: estás o no con Boric o estás o no con Kast. No hay nadie en el medio, ni votantes.

La falsa centrista Yasna Provoste corrió a dar su incondicional apoyo al extremismo de izquierda y reveló lo que se sabía: “nuestros programas son muy similares, casi iguales”. Quien tenía alguna duda en cuanto dónde iba a colgarse la DC, lo disipó la octogenaria presidente del partido al visitar al subcampeón de la primera vuelta, para decirle que le pediría a su Junta Nacional que lo apoye a él.


Aunque ello era de conocimiento general, fue bueno que se produjera de esa forma, porque ratifica, ahora oficialmente, lo que era demasiado evidente: sus dirigentes corrieron tanto el cerco hacia la izquierda que son realmente de izquierda.

El que haya militantes y algunos ex “rostros” que pataleen como niños porque no quieren seguir siendo súbditos del PC como en la (ex) Nueva Mayoría, es sólo una anécdota.


La DC tomó el camino del extremismo y, de aquí en adelante, allí habrá que buscarla para encontrarla.