CUATRO QUE SON TRES


VOXPRESS.CL.- Los refranes populares tienen múltiples aplicaciones y sus destinatarios, suelen, también, ser incontables protagonistas del diario vivir de nuestra sociedad. Vinculado íntimamente al afán, muy común, de anticiparse a los acontecimientos: “no cantes victoria antes de tiempo”, “te puede salir el tiro por la culata” y “no escupas al cielo, pues te puede caer en la cara” son ejemplos que se multiplican, más ahora que antes, por la soberbia y prepotencia de una buena parte de la población.


Es, así de simple, lo que le ocurrió a Mario Desbordes, un político de RN “muy bien evaluado por la izquierda” y que desde que asomó en política dio los pasos más largos que los resistidos por sus pantalones.


Fue el protagonista de un hecho sin precedentes: el mismo partido, RN, que él manejó arbitrariamente a su amaño y que lo proclamó precandidato presidencial, lo llevó a la derrota en la elección interna de mesa directiva. Su estatus, hoy, es inaudito: detenta una candidatura de una colectividad que evitó que fuese su presidente.


Recurriendo a otro viejo proverbio, “se cocinó en su propia olla”, ya que, entre sus innumerables erróneas convicciones, estaba su total certeza de que los militantes de RN lo escogerían a él por sobre el senador Francisco Chahuán, quien contra viento y marea levantó una candidatura de última hora.


Hace algo más de un mes, Chahuán había congelado su militancia en protesta “por la dictadura dentro del partido”, haciendo alusión a la ‘máquina’ que Desbordes montó desde que fue secretario general y, después, presidente, y la que siguió manejando mientras las ofició de ministro de Defensa: para sustituirlo temporalmente, dejó a los componentes de su mesa.

Ésta, incluso, fue sancionada por el Tribunal Supremo por no convocar a elecciones internas dentro del plazo estipulado y postergarlas “para después de todas las elecciones”, un tinglado que armó a la distancia el propio Desbordes, pensando, es claro, en su propio beneficio.


Una parlamentaria de la mesa heredada por Desbordes definió la existencia de "dos almas” al interior del partido, en referencia a los seguidores del ex diputado y a quienes estaban en contra suya por utilizar conceptos de la izquierda en su discurso.


Esta postura ‘progresista’ lo llevó a tener fuertes roces en la bancada RN de la Cámara Baja, obligando a que varios miembros de ella se marginasen. Renuentes a apoyar su ilegitimidad doctrinaria, un potente grupo opositor desde hace más de un año que venía pidiendo libertad de acción para las primarias para no votar por él.


Siempre en RN ha rondado un interés generalizado en votar por Sebastián Sichel en las primarias oficialistas, y es un secreto a voces que fue él el responsable de la salida de aquél desde el Ministerio del Desarrollo. Desbordes se defiende, culpando de ello a Ignacio Briones.


Dos hechos hicieron que Desbordes diera por descontada su reelección: uno, el tener amplio dominio sobre la mesa directiva y, el otro, el que el Consejo General -máxima instancia partidista- lo hubiese proclamado como la carta pre-presidencial del partido. Sin embargo, no previó un ‘pequeño gran detalle’ que terminaría por hundirlo: la elección interna coincidió con la presentación de su programa respecto a un eventual Gobierno suyo. Su propuesta cayó como bomba en una mayoría de la militancia, al reiterar su sentido de socialdemócrata, al estilo de Joaquín Lavín. Por casi mil votos fue superado por Chahuán.

En un encuentro de descomunal hipocresía, vencedor y derrotado se reunieron para alabarse mutuamente, tratándose de amigos, y muy queridos, un asqueroso hábito arraigado en la vieja política criolla. “Desde ya -le dijo el senador- me pongo a la cabeza de tu campaña para la primaria de Chile Vamos”, donde comparte lista con Sebastián Sichel, Ignacio Briones y Joaquín Lavín, en papeletas que ya fueron impresas por el SERVEL.


Aunque “se han visto muertos cargando adobes”, su ambiciosa meta al interior de RN parece haber llegado a un final anticipado y terrible para cualquier político: representar a un partido que se negó a elegirlo como su presidente.


La nueva directiva encabezada por Chahuán no puede sustituirlo como candidato, porque su nominación es un mandato del Consejo Nacional. Sólo depende del propio Desbordes la decisión de bajarse o continuar hasta el 18 de julio. Tiene muy claro, y lo sabe mejor que nadie, que si lo hace, igualmente está perdido de antemano.


Es el alto precio que pagó por su intento de introducir a su partido en aguas que siempre han sido del dominio del socialismo.