SI ESTO NO ES CORRUPCIÓN…

Por Raúl Pizarro R., VOXPRESS.CL

Temprano, como siempre, llegaron los participantes del Comité Político de los lunes en La Moneda. Fruto del resultado de las primarias de Chile Vamos del día anterior, los rostros no eran los más alegres.

De ese tema se habló y ministros y dirigentes de la Nueva Mayoría aventuraron pronósticos optimistas, en un superficial intento por amortiguar el impacto que produjo en el oficialismo el triunfazo de Sebastián Piñera.

Pero más importante que ello, en dicho Comité pasó a ser prioridad en los diálogos, encabezados por la mismísima Presidenta,  la votación que al día siguiente (martes) se llevaría a cabo en la sala de la Cámara de Diputados sobre el informe de la Comisión investigadora acerca de las muertes de un centenar y medio de niños en el SENAME, los  que estaban al  cuidado del Estado.

La principal preocupación de la Mandataria, según lo dijo en el Comité, fue “salvar”  –textualmente— a su amiga Javiera Blanco, su ex ministra de Justicia y designada por ella, de por vida y con un sueldo de $7.2 millones al mes, consejera del CDE.

Blanco fue acusada por la Comisión Investigadora por su “negligencia inexcusable”, lo que no sólo le traería consecuencias a ella, como renunciar al CDE, si no, también a su amiga Presidenta, quien saldría salpicada y bajaría aún más en su menguada aprobación popular.

En la Comisión Investigadora, tanto diputados oficialistas como opositores votaron a favor del informe condenatorio a Blanco por los escándalos y tráfico de influencia en el SENAME. A causa de dicha unanimidad,  se preveía que en la sala ocurriría lo mismo.

Pero esa mañana del lunes, el ministro de la SEGPRES, Nicolás Eyzaguirre, partió a Valparaíso y se presentó en un almuerzo de la bancada PPD, donde estaba el presidente de la Comisión, Ramón Farías. Les comentó lo peligroso de aprobar en la sala el informe y les transmitió la inquietud de la Presidenta, tras lo cual ambos tuvieron un duro enfrentamiento.

El martes, día de la votación en sala, temprano llegaron al Congreso los ministros Eyzaguirre, Rodrigo Valdés (Hacienda), Javiera Pascual (Mujer), Paula Narváez (SEGOB),  Mario Fernández (Interior) y Estela Ortiz, del Consejo Nacional de la Infancia y amiga íntima de la Presidenta, todos para hacer lobby y cambiar las intenciones de voto de sus correligionarios.

El informe hasta horas antes se iba a aprobar en la sala para que el país conociese a los responsables políticos  de tan tamaña crueldad e indiferencia con menores a cargo del Estado. A asta ahora, a duras penas la Justicia ha ido averiguando, pero…sin involucrar a personalidades, todas naturalmente del oficialismo.

Sin embargo, gracias al lobby ordenado expresamente por la Presidenta, el informe fue rechazado  por 47 votos en contra, 36 a favor y 13 abstenciones. Se adjunta la pizarra electrónica de la Cámara para que los lectores  distingan entre serviles políticos, los que se lavan las manos y los genuinos defensores de los derechos de la población, en este caso de menores súper vulnerables.

Diputados testigos de las gestiones de los ministros enviados por la Presidenta al Congreso, cuentan que los argumentos más socorridos fueron que “no podemos permitir que la derecha vuelva a arrasar”, “si se aprueba el informe, más va a caer la Nueva Mayoría” y “al exculpar a Blanco, quizás la DC ceda para llegar a la candidatura única”.

Se concluye que el grave contenido del informe, las anomalías, irregularidades y hasta asesinatos de niños al interior del SENAME, son secundarios al lado de los requirentes auxilios políticos que pueden ser de vida o muerte para la Nueva Mayoría y, personalmente, para la resbalosa Javiera Blanco.

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