LOS OÍDOS SORDOS DE CAROLINA

 

Por Raúl Pizarro R., VOXPRESS.CL

 

Al final del camino, la DC va a tener que agradecer a Carolina Goic el manejo que ha tenido en la crisis con sus socios de la Nueva Mayoría (NM).

 

Lo que en un principio pareció una simple  operación política para negociar favorablemente los cupos parlamentarios de su partido, terminó embarcándola en una estrategia que, al parecer sí o sí, que no concluirá en agosto sino el 19 de noviembre para la primera vuelta presidencial.

 

Con el transcurrir de los acontecimientos afloró un plis que desde la integración de la DC a la NM, la DC la había perdido: su dignidad. Sus antecesores Ignacio Walker y Jorge Pizarro la entregaron  a los ca´richos de sus aliados y la mostraron ante el país como un mero enjambre de politiquitos interesados solamente en mantener cuotas de poder y cupos de trabajo.

 

Sus propios disidentes internos, más socialistas que decé, continúan pensando lo mismo, pero felizmente para Goic y para la política, son los menos.

 

Primero, la condenaron por no tener atributos para la conducción del partido; luego, le achacaron que se aprovechó de su posición para auto atribuirse la condición de candidata presidencial y, por último, le vaticinaron lo peor de lo peor por su ‘error histórico’ de no prestarse para una postulación única de la NM.

 

Tan errada no estaba: hoy hasta la propia Presidenta de la República la llamó, en su Mensaje de despedida, a la unidad. El de la Mandataria, en todo caso, fue una convocatoria con respeto y consciente de los altos riesgos de que su ‘legado’ pierda continuidad.

 

Porque Carolina ha recibido también otros llamados, pero éstos han sido casi vejatorios, como el del candidato de la izquierda de la NM, Alejandro Guillier, quien expresó que “hay que buscarle una bajada digna”. Álvaro Elizalde, quien contribuyó a sepultar a Lagos, aspira a lo mismo con ella al asegurar  —-póngase atención— que “es suicida que la centroizquierda lleve dos candidatos”.

 

Mal acostumbrado ya a las triquiñuelas, Elizalde quiere hacer creer a los cándidos e ignorantes que no saben por quién van a votar, que el PC y el PS, ejes de la candidatura de Guillier, también son de centro.

 

La senadora replica que está abierta a mantener la unidad de la NM y, para ello, propone una lista única para el Parlamento, fórmula exclusiva que puede garantizar la mayoría de la coalición en la Cámara de Diputados. Sus socios le responden que una sola nómina legislativa depende igualmente de una sola candidatura a La Moneda: “si usted se baja, conversamos”.

 

Goic sabe que, de alguna manera, tiene las llaves del reino, porque sin la DC, la NM, o como quieran llamarla, sería simplemente una oposición nominativa y, por tanto, irrelevante. En cambio, su partido, si bien solo arriesga una pérdida no sustantiva de bancas, por su propia naturaleza puede llegar a transformarse en el dueño de la sal y el agua para la próxima administración.

 

De acuerdo a la más confiable y seria de las encuestas, la CEP, Guillier estará en segunda vuelta enfrentando a Sebastián Piñera, y ello no es un misterio ni para Goic ni para la DC. El punto de inflexión en este nuevo escenario al interior de la NM no es el desenlace de la elección presidencial.

 

El real interés de la NM ni siquiera es Guillier, sino mantener la mayoría en el Congreso, ya sea para continuar y profundizar ‘la obra’ de Bachelet o hacer fracasar con su oposición un eventual Gobierno de la centroderecha.  Sabe la izquierda  que sin la DC en la misma lista parlamentaria esto no será posible.

 

Y lo sabe también Goic.

 

 

 

 

 

Comments

comments