A PONERSE COLORADO UNA VEZ

Por Enrique Rivera V., VOXPRESS.CL

Es difícil de imaginar que en algún manual de diplomacia se aconseje poner la mejilla cuantas veces sea necesario para que el contrincante la abofetee cuantas veces quiere. La contraparte a esta conducta la reduce domésticamente un proverbio criollo: ‘más vale ponerse colorado una vez que cien veces amarillo’.

Aunque aún sin cantar victoria, pareciera ser que el Gobierno y su Cancillería han dejado de lado su candidez y la lectura de añejos textos sobre relaciones vecinales.

Tres soldados bolivianos y seis funcionarios aduaneros de ese país fueron sorprendidos en territorio chileno, cerca de Colchane, intentado robar un camión que ellos, pensaban, transportaba miles de equipos celulares. Era ropa.

Tiempo atrás, una patrulla completa de militares bolivianos fue capturada en suelo nacional. Para no tensar las relaciones bilaterales, los efectivos fueron devueltos a su país, donde el Presente Evo Morales los condecoró como héroes de guerra.

Desde que grosera y majaderamente, el Presidente boliviano iniciara su peculiar campaña mundial para que Chile, a título de nada, le dé mar con soberanía, ha violado todas las normas de la convivencia internacional y nuestra Cancillería ha respondido con explicaciones y aclaraciones, todas muy correctas pero sin ninguna efectividad para frenar sus embates.

Es ésta la oportunidad propicia de responderle dentro de la norma del derecho: someter a un debido proceso a los infractores de la frontera, tanto civiles como militares.

Convencido más que nadie que no tendrá devolución de mar, el objetivo de Morales es estirar al máximo las relaciones bilaterales y con sus provocaciones instar a Chile a una acción agresiva y que lo sitúe a él y a su país en una posición de víctima.

Hace poco, el destituido canciller Choquhuanca vino a Chile a hacer de las suyas y metió sus narices donde quiso, moviéndose con una soltura como si estuviese en su país. Ahora, al menos nuestras autoridades le negaron la visa al ministro de Defensa de Bolivia que solicitó visitar a sus militares detenidos.

Chile tiene hoy una prueba consistente en sus manos que es garantía ante cualquier tribunal internacional. El motivo de su presencia ilegal puede ser hasta secundario, porque se sabe del lucrativo negocio nocturno de contrabando y narcotráfico existente en dicho sector de la frontera y del hobby del oeste boliviano por robar autos en Chile y luego blanquearlos con patentes de su país.

Lo esencia de este nuevo escenario es la presencia en territorio nacional de efectivos militares extranjeros armados. Se trata de un delito consignado en todos los escritos del derecho internacional. No están los días ni los ánimos para hacer gala de una mal entendida diplomacia.

Comments

comments